A/HRC/48/78
la deuda de muchos países africanos estaba creciendo debido a la financiación del desarrollo,
y las multinacionales no asumían sus responsabilidades ambientales. En un contexto en el
que los pueblos indígenas y marginados estaban perdiendo sus derechos sobre la tierra, se
pasaban por alto las soluciones creíbles; mientras que el Norte monopolizaba la investigación
y el conocimiento, se ignoraba la importancia del saber colectivo, incluidos los
conocimientos indígenas, para abordar la crisis climática.
30.
Isabel Padilla, secretaria ejecutiva de la Pastoral Social Cáritas del Vicariato
Apostólico de Esmeraldas, habló del racismo estructural y ambiental que sufrían los
afrodescendientes en el Ecuador. Sus territorios eran explotados para las minas de oro, los
cultivos de aceite de palma y la industria maderera, lo que había provocado la contaminación
del 90 % de los ríos del país. Las comunidades afroecuatorianas habían emprendido acciones
judiciales por la vulneración de sus derechos territoriales colectivos, pero no se habían
dictado medidas de restitución. Se observaba también una criminalización de los defensores
de las comunidades, y la ausencia de supervisión por parte del Estado era aprovechada por
algunos para usurpar tierras. La falta de protección de los derechos de esas comunidades
constituía una manifestación adicional de racismo ambiental. Los beneficios obtenidos por
las industrias extractivas iban a parar directamente a actores extranjeros, mientras que la
población local afrodescendiente cuyas tierras eran explotadas sufría todos los perjuicios.
Incluso se había dado el caso de que cuando un juez ordenaba la adopción de medidas
cautelares, las autoridades gubernamentales no las aplicaban. En 2020, cinco personas
perdieron la vida en una mina, pero no se proporcionaron reparaciones ni se inició un proceso
de investigación. La laxa supervisión y las políticas acomodaticias con respecto a la industria
extractiva habían dado lugar al empobrecimiento de la población local y la destrucción del
medio ambiente. La Sra. Padilla pidió justicia y reparaciones para las comunidades.
31.
Durante el diálogo interactivo, y en respuesta a una pregunta del Sr. Sunga sobre el
establecimiento de la causalidad entre la contaminación atmosférica y la muerte de Ella,
Rosamund Kissi-Debrah afirmó que era importante investigar los contaminantes en las
autopsias. El Sr. Balcerzak mencionó la necesidad de avanzar en la redacción de la
declaración sobre la promoción y el pleno respeto de los derechos humanos de los
afrodescendientes y afirmó que en dicha declaración debería incluirse el racismo ambiental.
El representante de China declaró que, al conmemorar los Estados el 20º aniversario de la
aprobación de la Declaración y el Programa de Acción de Durban, también se les debería
alentar a aplicarlo.
2.
Raza y crisis climática: preparación y respuesta
32.
Varias personas aportaron información y análisis sobre el impacto que la crisis
climática estaba teniendo en los afrodescendientes a nivel mundial, a partir de experiencias
vitales y profesionales en las comunidades locales y las regiones afectadas. Según Colette
Pichon Battle, fundadora del Gulf Coast Center for Law & Policy en los Estados Unidos, las
comunidades sureñas del Golfo de México estaban experimentando una frecuencia inusitada
de condiciones meteorológicas extremas, como quedó patente en 2020 al ser la temporada de
huracanes de ese año la más activa de la que se tenía constancia. En febrero de 2021, una
tormenta procedente de latitudes septentrionales dejó a miles de personas sin agua potable a
raíz de los daños ocasionados en las infraestructuras. Quienes vieron interrumpido su
suministro de agua eran en su mayoría pobres, muchos de ellos de raza negra y todos ellos
residentes del Sur, lo que planteó relevantes cuestiones sobre la equidad racial y la
recuperación tras desastres climáticos. En los Estados Unidos, el Red, Black and Green New
Deal, promovido por la sociedad civil, concentra las voces de los afrodescendientes, con el
objetivo de que se reconozca que los impactos climáticos y ambientales a nivel mundial
afectan más al Sur Global y dimanan de los sistemas económicos de extracción, explotación,
acumulación a través de la desposesión y el supremacismo blanco. En ese sentido, el cambio
climático no es una crisis aislada, sino una manifestación más de un sistema económico que
pone en peligro las vidas de las personas de raza negra10. La Sra. Pichon Battle definió
ampliamente el concepto de “preparación” para una emergencia climática, para lo cual
abordó aspectos como la inversión en las comunidades negras y el suministro de información
10
8
Véase https://redblackgreennewdeal.org/.
GE.21-09167