A/HRC/56/58
B.
Militarización de la educación
51.
En algunas contribuciones se expresó preocupación por la creciente militarización de
los sistemas educativos, que se produce cuando la administración de las escuelas ordinarias
se transfiere parcial o totalmente a las fuerzas armadas, lo que lleva a la adopción de la
disciplina militar y la merma de los derechos humanos en la enseñanza y menoscaba la
libertad académica y la autonomía institucional60. El establecimiento de oficinas militares en
las universidades constituye una injerencia inaceptable de las fuerzas militares en los espacios
académicos61.
52.
La ocupación de escuelas por las fuerzas armadas afecta negativamente a la libertad
académica. Los informes recibidos indican que las autoridades ocupantes pueden adoptar
represalias contra los docentes que se niegan a trabajar bajo los sistemas educativos
impuestos y que los niños pueden ser obligados a someterse a adoctrinamiento 62.
C.
Restricción de la libertad académica a través de la financiación
53.
La financiación de la investigación y la enseñanza puede utilizarse para restringir la
libertad académica, por ejemplo asignándola a resultados concretos, dirigiéndola hacia
determinadas materias en detrimento de otras, emitiendo constantes amenazas de recortes
presupuestarios o permitiendo la influencia indebida de las entidades de financiación públicas
o privadas, ya sean filantrópicas o comerciales.
54.
Se han denunciado casos de restricción de la libertad académica en universidades
mediante la aplicación de recortes a la financiación pública63, de modo que, dado que esas
universidades dependen de dichos fondos, el Estado puede controlar todos los aspectos del
ámbito universitario64. Del mismo modo, el hecho de que la financiación esté cada vez más
vinculada a parámetros fijados por el Gobierno puede hacer que las universidades e
instituciones de investigación pierdan su autonomía para diseñar sus propias estrategias de
inversión y planificación65. También se ha señalado que, en algunos países, los fondos se
asignan sistemáticamente a las instituciones y personas que promueven el programa
ideológico del Gobierno66.
55.
En algunos países desarrollados se han denunciado casos de influencia indebida por
las empresas a través de la financiación67. En particular, la Canadian Association of
University Teachers ha propuesto directrices específicas para que las instituciones tengan en
cuenta la libertad académica y la autonomía institucional como consideraciones
fundamentales y primordiales en el diseño, la toma de decisiones y la evaluación en relación
con las colaboraciones de investigación con el sector privado68.
56.
Debería prestarse más atención a la influencia indebida ejercida por los filántropos,
como ilustra un caso ocurrido en la facultad de Derecho de la Universidad de Toronto.
En 2020, el decano de la facultad bloqueó la contratación de una profesional, que había sido
elegida por unanimidad por un comité de selección para dirigir el programa internacional de
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Véase la comunicación presentada por la sociedad civil sobre la libertad de expresión de los maestros
y profesores en el Brasil.
Véase la comunicación presentada por la International Community of Iranian Academics.
Véase la comunicación presentada por Human Rights Watch sobre los territorios ocupados de
Ucrania.
Véase la comunicación presentada por el Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad de
Los Andes sobre la situación en la República Bolivariana de Venezuela.
Véase la comunicación presentada por la Association for Freedom of Thought and Expression.
Véase, por ejemplo, la comunicación presentada por Italia.
Véase la comunicación presentada por Scholars at Risk Network (China).
Véase, por ejemplo, en los Estados Unidos, Joseph Menn, “Ousted propaganda scholar Joan Donovan
accuses Harvard of bowing to Meta”, The Washington Post, 4 de diciembre de 2023; Joseph Menn y
Naomi Mix, “Big tech funds the very people who are supposed to hold it accountable”,
The Washington Post, 6 de diciembre de 2023; y la comunicación presentada por la Canadian
Association of University Teachers.
Véase la comunicación presentada por la Canadian Association of University Teachers.
GE.24-07473