A/HRC/56/58
F.
Materias prohibidas en los planes de estudio y prohibición
de libros en las bibliotecas escolares
72.
En demasiados países, la libertad académica se ve obstaculizada por la prohibición de
determinadas materias o la introducción de asignaturas obligatorias, por ejemplo para
promover el nacionalismo, justificar las guerras y, en términos más generales, alterar el modo
en que se enseña la historia en el marco de una labor destinada a impedir el acceso a la
información, desalentar el debate legítimo e imponer procesos de adoctrinamiento o
asimilación. Dicha censura, que se materializa mediante la prohibición de libros en las
bibliotecas escolares o en las bibliotecas público-privadas, la eliminación de libros en
determinados idiomas y la purga de los manuales escolares, puede derivarse de la actuación
de asociaciones de padres, grupos religiosos y otros actores que no son el Estado. Los
educadores también hacen frente a amenazas y violencia procedentes de alumnos o grupos
de alumnos por abordar determinadas cuestiones, en particular las relacionadas con la
religión99.
73.
En el Brasil, al parecer, entre los temas que suelen ser objeto de censura figuran las
cuestiones de género y sexualidad, que se utilizan con frecuencia para provocar el pánico
moral a partir de noticias falsas, el racismo y la historia y cultura afrobrasileñas e indígenas,
el Estado laico y el derecho humano a la libertad religiosa, la explotación colonial, la
dictadura militar, la teoría de la evolución, la vacunación, el uso de plaguicidas y el cambio
climático y la destrucción del medio ambiente100. En China, los siete temas aparentemente
prohibidos en las universidades son la promoción de la democracia constitucional occidental,
los valores universales, la sociedad civil, el neoliberalismo, la prensa libre, el “nihilismo
histórico” y el cuestionamiento de las reformas y del enfoque del socialismo. Además, según
las informaciones recibidas, la autonom��a del Tíbet, el estatus de la Provincia China de
Taiwán y las protestas de la plaza de Tiananmen son temas vetados101. En Egipto se restringen
los debates sobre sexo y religión y sobre el papel de las universidades ante los problemas
sociopolíticos y económicos a que hace frente la sociedad102. En Hungría, el Gobierno ejerce
el control sobre el mundo académico y científico con el fin de erradicar la enseñanza o la
investigación científica que no responden a sus prioridades e intereses. Por ejemplo, se ha
cerrado la Universidad Centroeuropea, se han prohibido los estudios de género y se ha
despojado a la Academia de las Ciencias de su autonomía103. En Ghana se ha criminalizado
el tratamiento de las cuestiones LGBTI+ en las aulas 104.
74.
Otro ejemplo procede de los Estados Unidos, donde las informaciones indican que al
menos siete Estados han promulgado leyes que prohíben tratar cuestiones de orientación
sexual o identidad de género en las aulas y, en otros casos, las autoridades han retirado de las
escuelas y bibliotecas públicas libros sobre el género y la sexualidad 105. Además, más de
20 Estados han promulgado restricciones contra la teoría crítica de la raza, la enseñanza del
racismo estructural y la desigualdad de género. Las restricciones se han ampliado al
feminismo negro, la teoría queer, la interseccionalidad y otros marcos que tratan la
desigualdad estructural106.
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100
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102
103
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105
106
GE.24-07473
Véase, por ejemplo, la comunicación presentada por el Syndicat Autonome de l’Enseignement
Supérieur (Senegal).
Véase la comunicación presentada por la sociedad civil sobre la libertad de expresión de los maestros
y profesores en el Brasil.
Véase la comunicación presentada por Scholars at Risk Network (China).
Véase la comunicación presentada por la Association for Freedom of Thought and Expression.
Comunicación presentada por Human Rights Watch. Véanse también el documento A/75/261 y la
comunicación HUN 1/2017, que puede consultarse en
https://spcommreports.ohchr.org/TMResultsBase/DownLoadPublicCommunicationFile?gId=23081.
Véase la comunicación presentada por Kwadwo Appiagyei-Atua.
Véase la comunicación presentada por Human Rights Watch.
Ibid.
21