A/RES/64/205 para el desarrollo sostenible de las regiones montañosas con iniciativas de cooperación bilateral, multilateral y Sur-Sur, así como otros enfoques de colaboración; 25. Pone de relieve la importancia de intercambiar mejores prácticas, información y tecnologías adecuadas que sean ecológicamente racionales para el desarrollo sostenible de las regiones montañosas, y alienta a los Estados Miembros y a las organizaciones pertinentes a que lo hagan; 26. Observa que la financiación para el desarrollo sostenible de las regiones montañosas ha adquirido una importancia creciente, sobre todo a la luz del reconocimiento cada vez mayor de la trascendencia mundial de las montañas y del alto nivel de pobreza extrema, inseguridad alimentaria y dificultades que enfrentan las comunidades de esas regiones; 27. Invita a los gobiernos, el sistema de las Naciones Unidas, las instituciones financieras internacionales, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial y todas las convenciones de las Naciones Unidas y sus organismos de financiación competentes, en el marco de sus respectivos mandatos, así como a todas las partes directamente interesadas de la sociedad civil y el sector privado, a que consideren la posibilidad de prestar apoyo, en particular mediante contribuciones financieras voluntarias, a los programas y proyectos locales, nacionales e internacionales de desarrollo sostenible de las regiones montañosas, especialmente en los países en desarrollo; 28. Subraya la importancia que reviste para el desarrollo sostenible de las regiones montañosas explorar una gran diversidad de fuentes de financiación, como las alianzas entre el sector público y el privado, un mayor número de oportunidades de microfinanciación, incluidos los microcréditos y los microseguros, los pequeños préstamos para viviendas, las cuentas de ahorros y de servicios de educación y salud, y el apoyo a los empresarios que deseen crear empresas pequeñas y medianas y, cuando proceda, según el caso, la conversión de la deuda en financiación para el desarrollo sostenible; 29. Alienta el desarrollo de nuevas cadenas de valor para la agricultura sostenible y un mejor acceso de los agricultores y las empresas de la agroindustria de las montañas a los mercados, así como su participación en ellos, a fin de aumentar considerablemente los ingresos de los agricultores, especialmente de los pequeños agricultores y las familias de agricultores; 30. Acoge con beneplácito la creciente contribución de las iniciativas de turismo sostenible en las regiones montañosas como forma de mejorar la protección ambiental y aumentar los beneficios socioeconómicos para las comunidades locales, así como la demanda de los consumidores que se orienta cada vez más hacia el turismo responsable y sostenible; 31. Observa la necesidad de que el público cobre mayor conciencia de los beneficios económicos no contabilizados que proporcionan las montañas, no solo a las comunidades de las regiones montañosas sino también a una gran proporción de la población mundial que vive en tierras bajas, y subraya la importancia de mejorar la sostenibilidad de los ecosistemas que proporcionan recursos y servicios esenciales para el bienestar humano y la actividad económica y de elaborar medios innovadores de financiación para protegerlos; 32. Reconoce que, por lo general, varios países comparten una misma cordillera y, en ese contexto, alienta la adopción de enfoques de cooperación transfronteriza, cuando los Estados interesados convengan en ello, a fin de promover el desarrollo sostenible de las cordilleras y el intercambio de información pertinente; 5

Seleccionar párrafo de destino3