A/RES/71/256
Nueva Agenda Urbana
96. Alentaremos la aplicación de políticas de planificación urbana y territorial,
incluidos planes metropolitanos y entre ciudades y regiones, a fin de promover las
sinergias e interacciones entre las zonas urbanas de todos los tamaños y su entorno
periurbano y rural, incluidas las que abarquen ambos lados de una frontera,
apoyaremos la preparación de proyectos de infraestructura regional sostenible que
estimulen una productividad económica sostenible y fomentaremos un crecimiento
equitativo de las regiones urbanas en la continuidad entre entornos urbanos y
rurales. En este sentido, promoveremos los mecanismos de cooperación
intermunicipal y las alianzas entre las zonas rurales y urbanas sobre la base de los
territorios funcionales y las zonas urbanas como instrumentos eficaces para realizar
tareas administrativas municipales y metropolitanas, prestar servicios públicos y
promover el desarrollo local y regional.
97. Fomentaremos las ampliaciones urbanas y las construcciones de relleno
planificadas, dando prioridad a la renovación, la regeneración y la adaptación de las
zonas urbanas, según sea necesario, incluida la mejora de los barrios marginales y
los asentamientos informales, construyendo edificios y espacios públicos de calidad,
promoviendo enfoques integrados y participativos en los que intervengan todos los
habitantes y los interesados pertinentes, y evitando la segregación espacial y
socioeconómica y la gentrificación, y al mismo tiempo preservando el patrimonio
cultural y previniendo y conteniendo el crecimiento urbano incontrolado.
98. Promoveremos una ordenación territorial y urbana integrada, incluidas las
ampliaciones urbanas planificadas sobre la base de los principios de equidad, el uso
eficaz y sostenible de la tierra y los recursos naturales, la compacidad, el
policentrismo, la conectividad y las densidades adecuadas y los múltiples usos del
espacio, así como los usos sociales y económicos mixtos en las zona s construidas, a
fin de impedir el crecimiento urbano incontrolado, reducir los problemas y las
necesidades de movilidad y los costos per cápita de la prestación de servicios y
aprovechar la densidad y las economías de escala y de aglomeración, según proce da.
99. Apoyaremos la aplicación de estrategias de planificación urbana, según
proceda, que faciliten una mezcla social mediante el suministro de viviendas
asequibles con acceso a espacios públicos y servicios básicos de calidad para todos,
con mayor seguridad, de manera que se favorezca la interacción social e
intergeneracional y el reconocimiento de la diversidad. Adoptaremos medidas para
incluir capacitación y apoyo adecuados para profesionales de la prestación de
servicios y comunidades en zonas afectadas por la violencia urbana.
100. Apoyaremos la instauración de redes bien diseñadas de calles y otros espacios
públicos seguros, ecológicos y de calidad que sean accesibles para todos y estén
libres de delincuencia y violencia, en particular libres de acoso sexua l y violencia
por razón de género, teniendo en cuenta la escala humana, y la adopción de medidas
que hagan posible una utilización comercial óptima de las plantas bajas de los
edificios, fomenten el comercio y los mercados locales, tanto formales como
informales, así como las iniciativas comunitarias sin fines de lucro, permitan reunir
a las personas en los espacios públicos y promuevan la circulación a pie y en
bicicleta con el objetivo de mejorar la salud y el bienestar.
101. Integraremos consideraciones y medidas de reducción del riesgo de desastres y
adaptación al cambio climático y la mitigación de sus efectos en procesos de
planificación y ordenación territorial y urbana en los que se tendrán en cuenta la
edad y el género, incluidas las emisiones de gases de efecto invernadero, el diseño
de servicios e infraestructura, construcciones, edificios y espacios sobre la base de
la resiliencia y la eficacia desde el punto de vista climático, y soluciones basadas en
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