Nueva Agenda Urbana
A/RES/71/256
fundamentar la adopción de decisiones y los exámenes apropiados. Los
procedimientos de recopilación de datos para la aplicación, el seguimiento y el
examen de la Nueva Agenda Urbana deberían basarse principalmente en las fuentes
oficiales nacionales, subnacionales y locales, y en otras fuentes, según proceda, y
ser abiertos, transparentes y coherentes con el fin de respetar los derechos a la
privacidad y todas las obligaciones y compromisos relativos a los derechos
humanos. El progreso hacia una definición mundial basada en la población de las
ciudades y los asentamientos humanos puede apoyar esa labor.
159. Apoyaremos el papel y el aumento de la capacidad de los gobiernos
nacionales, subnacionales y locales en relación con la recopilación de datos y su
representación, análisis y difusión y en la promoción de la gobernanza empírica,
partiendo de una base de conocimientos compartidos en la que se usen datos tanto
comparables a escala mundial como generados localmente, en particular mediante
censos, encuestas de hogares, registros de población, procesos de control surgidos
en las comunidades y otras fuentes pertinentes, y desglosados por ingresos, sexo,
edad, raza, origen étnico, situación migratoria, discapacidad, ubicación geográfica y
otras características pertinentes en los contextos nacional, subnacional y local.
160. Fomentaremos la creación, promoción y mejora de plataformas de datos
abiertas, de fácil acceso y participativas mediante el uso de instrumentos
tecnológicos y sociales disponibles para la transferencia y el intercambio de
conocimientos entre los gobiernos nacionales, subnacionales y locales y los
interesados pertinentes, incluidos los agentes no estatales y las personas, a fin de
mejorar la eficacia de la planificación y la gestión urbanas, su eficiencia y su
transparencia mediante sistemas de gobierno electrónico, enfoques asistidos por
tecnologías de la información y las comunicaciones y la gestión de la información
geoespacial.
Seguimiento y examen
161. Llevaremos a cabo un seguimiento y un examen periódicos de la Nueva
Agenda Urbana, a fin de asegurar la coherencia en los planos nacional, regional y
mundial y de hacer un seguimiento de los avances, evaluar las repercusiones y
garantizar de manera inclusiva la aplicación eficaz y oportuna de la Agenda, la
rendición de cuentas a nuestros ciudadanos y la transparencia.
162. Alentamos un seguimiento y examen de la Nueva Agenda Urbana a múltiples
niveles, voluntario, impulsado por los países, abierto, inclusivo, participativo y
transparente. El proceso debería tener en cuenta las contribuciones de los gobiernos
nacionales, subnacionales y locales y estar complementado por contribuciones del
sistema de las Naciones Unidas, las organizaciones regionales y subregionales, los
grupos principales y los interesados pertinentes, y debería ser un proceso continuo
encaminado a crear y reforzar las asociaciones entre todos los interesa dos
pertinentes y fomentar el intercambio de soluciones urbanas y el aprendizaje mutuo.
163. Reconocemos la importancia de los gobiernos locales como asociados activos
en el proceso de seguimiento y examen de la Nueva Agenda Urbana en todos los
niveles y los alentamos a que desarrollen, conjuntamente con los gobiernos
nacionales y subnacionales, según proceda, mecanismos viables de seguimiento y
examen en el plano local, incluso mediante asociaciones pertinentes y plataformas
adecuadas. Examinaremos la posibilidad de fortalecer, cuando proceda, su
capacidad de contribuir en ese sentido.
164. Recalcamos que el seguimiento y examen de la Nueva Agenda Urbana debe
tener vínculos efectivos con el seguimiento y examen de la Agenda 2030 para el
Desarrollo Sostenible a fin de asegurar la coordinación y la coherencia en su
aplicación.
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