A/RES/71/256
Nueva Agenda Urbana
tengan en cuenta la evolución de las necesidades de las personas y las comunidades,
a fin de mejorar la oferta de vivienda (especialmente para los grupos de ingresos
bajos), prevenir la segregación y los desplazamientos y desalojos forzosos
arbitrarios y proporcionar una reasignación digna y adecuada. Ello incluirá el apoyo
a los planes de autoedificación y construcción gradual de viviendas, con especial
atención a los programas de mejora de los barrios marginales y a sentamientos
informales.
108. Apoyaremos la elaboración de políticas de vivienda que promuevan enfoques
de viviendas integradas locales abordando los fuertes vínculos entre la educación, el
empleo, la vivienda y la salud, de manera que se prevengan la exclusió n y la
segregación. Además, nos comprometemos a luchar contra la falta de vivienda y a
combatir y eliminar su penalización mediante políticas específicas y estrategias
selectivas de inclusión activa, por ejemplo con programas integrales, inclusivos y
sostenibles de tipo “primero la vivienda”.
109. Estudiaremos la posibilidad de aumentar las asignaciones de recursos
financieros y humanos, según proceda, para mejorar y, en la medida de lo posible,
prevenir el surgimiento de barrios marginales y asentamientos info rmales, con
estrategias que vayan más allá de las mejoras físicas y ambientales para asegurar
que los barrios marginales y los asentamientos informales se integren en las
dimensiones social, económica, cultural y política de las ciudades. Estas estrategias
deberían incluir, cuando proceda, el acceso a viviendas sostenibles, adecuadas,
seguras y asequibles, servicios sociales básicos y espacios públicos seguros,
inclusivos, accesibles, ecológicos y de calidad, y deberían promover la seguridad de
la tenencia y su regularización, así como medidas para la prevención de conflictos y
la mediación.
110. Apoyaremos los esfuerzos por definir y reforzar sistemas de vigilancia
inclusivos y transparentes para reducir la proporción de personas que viven en
barrios marginales y asentamientos informales, teniendo en cuenta la experiencia
adquirida en anteriores esfuerzos para mejorar las condiciones de vida de esas
personas.
111. Promoveremos la elaboración de normas adecuadas y aplicables en el sector de
la vivienda, incluidos, según el caso, códigos de construcción resiliente,
regulaciones, permisos de construcción, ordenanzas y leyes del uso del suelo y
reglamentos de ordenación, combatiremos y prevendremos la especulación, los
desplazamientos, la falta de vivienda y los desalojos forzosos arbitrarios, y
velaremos por la sostenibilidad, la calidad, la asequibilidad, la salud, la seguridad, la
accesibilidad, la eficiencia en el uso de la energía y los recursos, y la resiliencia.
Fomentaremos también un análisis diferenciado de la oferta y la demanda de
vivienda basado en datos desglosados de buena calidad, oportunos y fiables a escala
nacional, subnacional y local, considerando las características sociales, económicas,
ambientales y culturales concretas.
112. Promoveremos la aplicación de programas de desarrollo urbano sostenible con
estrategias centradas en las necesidades de vivienda y las de las personas, dando
prioridad a planes de viviendas bien ubicadas y distribuidas a fin de evitar el
levantamiento de núcleos de vivienda periféricos y aislados, desvinculados de los
sistemas urbanos, con independencia del segmento socioeconómico de la población
para el que se construyan, y proporcionando soluciones a las necesidades de
vivienda de los grupos de ingresos bajos.
113. Adoptaremos medidas para mejorar la seguridad vial y la integraremos en la
planificación y el diseño de infraestructuras sostenibles de movilidad y transporte.
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