Nueva Agenda Urbana
A/RES/71/256
18. Reafirmamos todos los principios de la Declaración de Río sobre el Medio
Ambiente y el Desarrollo, incluido, entre otros, el de las responsabilidades comunes
pero diferenciadas, estipulado en el principio 7.
19. Reconocemos que, al aplicar la Nueva Agenda Urbana debería prestarse
especial atención a los retos singulares y nuevos en materia de desarrollo urbano
que enfrentan todos los países, en particular los países en desarrollo, incluidos los
países africanos, los países menos adelantados, los países en desarrollo sin litoral y
los pequeños Estados insulares en desarrollo, así como a las dificultades específicas
a que se enfrentan los países de ingresos medianos. Especial atención merecen
también los países en situaciones de conflicto o que han salido de un conflicto, los
países y territorios sometidos a ocupación extranjera y los países afectados por
desastres naturales y ocasionados por el ser humano.
20. Reconocemos la necesidad de hacer especial hincapié en poner fin a las
múltiples formas de discriminación a que se enfrentan, entre otros, las mujeres y las
niñas, los niños y los jóvenes, las personas con discapacidad, las personas que viven
con el VIH/SIDA, las personas de edad, los pueblos indígenas y las comunidades
locales, los habitantes de barrios marginales y asentamientos informales, las
personas sin hogar, los trabajadores, los pequeños agricultores y pescadores, los
refugiados, los repatriados, los desplazados internos y los migrantes,
independientemente de su situación migratoria.
21. Instamos a todos los gobiernos nacionales, subnacionales y locales, así como a
todos los interesados pertinentes, en consonancia con las políticas y la legislación
nacionales, a que revitalicen, fortalezcan y creen asociaciones, mejoren la
coordinación y la cooperación para la aplicación efectiva de la Nueva Agenda
Urbana y hagan realidad nuestro ideal común.
22. Adoptamos esta Nueva Agenda Urbana como un ideal colectivo y un
compromiso político para promover y hacer realidad el desarrollo urbano sostenible,
y como una oportunidad histórica para aprovechar el papel clave de las ciudades y
los asentamientos humanos como impulsores del desarrollo sostenible en un mundo
cada vez más urbanizado.
Plan de aplicación de Quito para la Nueva Agenda Urbana
23. Estamos decididos a aplicar la Nueva Agenda Urbana como instrumento clave
para ayudar a los gobiernos nacionales, subnacionales y locales y a todos los
interesados pertinentes a lograr el desarrollo urbano sostenible.
Compromisos de transformación en pro del desarrollo urbano sostenible
24. Para aprovechar plenamente el potencial del desarrollo urbano sostenible,
formulamos los siguientes compromisos de transformación mediante un cambio de
paradigma urbano basado en las dimensiones integradas e indivisibles del desarrollo
sostenible: la dimensión social, la dimensión económica y la dimensión ambiental.
El desarrollo urbano sostenible en pro de la inclusión social y la erradicación de la
pobreza
25. Reconocemos que la erradicación de la pobreza en todas sus formas y
dimensiones, incluida la pobreza extrema, es el mayor desafío a que se enfrenta el
mundo y constituye un requisito indispensable para el desarrollo sostenible.
Reconocemos también que la desigualdad creciente y la persistencia de múltiples
dimensiones de la pobreza, incluido el aumento del número de habitantes de barrios
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