Declaración Política sobre el VIH y el SIDA: en la vía rápida para acelerar
la lucha contra el VIH y poner fin a la epidemia del SIDA para 2030
A/RES/70/266
desigualdad, y que la eficacia de las respuestas al VIH y el SIDA son fundamentales
para la consecución de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en sus tres
dimensiones —económica, social y ambiental—, en la que se reconozca que la
erradicación de la pobreza en todas sus formas y dimensiones, incluida la pobreza
extrema, es el mayor desafío que enfrenta el mundo y es un requisito indispensable
para el desarrollo sostenible, que la dignidad de la persona humana es fundamental,
y que los Objetivos de Desarrollo Sostenible y las metas conexas deben alcanzarse
para todas las naciones y todos los pueblos y para todos lo s sectores de la sociedad,
a fin de no dejar a nadie atrás, generando así efectos multiplicadores y un ciclo
virtuoso de avances en relación con toda la Agenda 2030, teniendo presente el
carácter universal, integrado e indivisible de la Agenda;
11. Pedimos que se adopten medidas urgentes en los próximos cinco años para no
dejar a nadie atrás en la respuesta al SIDA, que se cosechen todos los beneficios de
las inversiones y las ganancias sin precedentes obtenidas en los últimos decenios y
que se intensifiquen los esfuerzos, entre otras cosas merced a la solidaridad
mundial, la responsabilidad compartida y el liderazgo político, en particular habida
cuenta de la creciente población de personas menores de 25 años en muchos países
muy afectados, a fin de evitar el riesgo de un repunte de la epidemia en algunas
partes del mundo y para hacer frente a la creciente tasa de resistencia a los
antimicrobianos, que redundaría en un aumento de las pérdidas económicas y
humanas, y expresamos grave preocupación por el costo de la inacción, frente a una
crisis inminente en cuanto al acceso y la disponibilidad del tratamiento y la
insuficiencia de progresos y recursos en materia de prevención, tratamiento,
atención y apoyo;
12. Reiteramos
indicador, de las
lograrse cuando
transmisibles y
reemergentes;
que
tres
no
no
la salud es un requisito previo, además d e un resultado y un
dimensiones del desarrollo sostenible, y que este solo podrá
haya una prevalencia alta de enfermedades debilitantes
transmisibles, incluidas las enfermedades emergentes y
13. Reconocemos que la pobreza y la mala salud están inextricablemente
vinculadas y que la pobreza puede aumentar el riesgo de progresión del VIH al
SIDA debido a la falta de acceso a los servicios relacionados con el tratamiento
integral y a servicios de nutrición y atención adecuados, y a la incapacidad para
sufragar los costos relacionados con los servicios de tratamiento, incluido el
transporte;
14. Ponemos de relieve que sigue siendo importante, en particular habida cuenta
de las directrices de 2015 de la Organización Mundial de la Salud que recomiendan
que se inicie la terapia antirretroviral para todas las personas que viven con el VIH
cualesquiera sean sus recuentos de linfocitos CD4, adoptar un enfoque más
integrado y sistémico para abordar el acceso de la población a servicios de atención
de la salud de calidad, centrados en las personas, de manera más integral, en el
contexto de la promoción del derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud
física y mental y bienestar, el acceso universal a la salud sexual y reproductiva y los
derechos reproductivos de conformidad con el Programa de Acción de la
Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo y la Plataforma de
Acción de Beijing y los documentos finales de sus conferencias de examen, la
cobertura universal de salud, la protección social de las personas en situaciones
vulnerables, el fortalecimiento de los sistemas de salud y de protección social
locales, nacionales e internacionales, incluidos los sistemas comunitarios, las
respuestas integradas para combatir las enfermedades no transmisibles y el
VIH/SIDA, y la preparación para hacer frente a los brotes de enfermedades
4/30