A/HRC/RES/57/3
cosas, supuestas leyes, como la reciente Ley de Promoción de la Virtud y Prevención del
Vicio, edictos, políticas y prácticas dirigidas contra las mujeres y las niñas, el debilitamiento
de la protección jurídica y los mecanismos de rendición de cuentas por violencia sexual y de
género, y la negación constante de los derechos humanos, que puede equivaler a persecución
por motivos de género,
Profundamente preocupado por la erosión continua, sistemática, sistémica y
generalizada del respeto de los derechos humanos de todas las mujeres y las niñas en el
Afganistán por los talibanes, en particular por la imposición de restricciones que limitan el
disfrute de los derechos a la educación, al más alto nivel posible de salud física y mental, al
trabajo, a la libertad de circulación, a la libertad de expresión, a la libertad de opinión y a la
libertad de reunión y de asociación pacíficas, así como la participación plena, igualitaria,
significativa y sin riesgo de las mujeres en la vida pública, y subrayando que estas
restricciones son incompatibles con las obligaciones que incumben al Afganistán en virtud
del derecho internacional de los derechos humanos y con el compromiso contraído por los
talibanes con el pueblo del Afganistán,
Expresando profunda preocupación por la persistencia de la violencia y la
discriminación generalizadas contra las mujeres y las niñas en el Afganistán, en todas sus
diferentes formas y manifestaciones, que pueden constituir un crimen de lesa humanidad de
persecución por motivos de género, y que incluyen la comisión de actos de violencia sexual
y de género en todas sus formas, la práctica del matrimonio infantil, precoz y forzado y el
ejercicio de formas múltiples e interseccionales de discriminación contra las mujeres y las
niñas, poniendo de relieve que la discriminación y la violencia contra las mujeres y las niñas
constituyen una violación y un abuso de sus derechos humanos y obstaculizan el disfrute de
estos, y destacando que los autores de los delitos relacionados con abusos y violaciones de
los derechos humanos deben ser llevados ante la justicia y que es fundamental que las
víctimas y supervivientes reciban reparación, apoyo y recursos efectivos,
Subrayando el papel fundamental que desempeñan las mujeres en la prestación de
asistencia vital y servicios básicos, y expresando gran preocupación por la prohibición
decretada por los talibanes de que las mujeres afganas trabajen para las Naciones Unidas en
el Afganistán y para organizaciones no gubernamentales internacionales y nacionales, lo que
repercute gravemente en la prestación efectiva de asistencia vital y servicios básicos y, por
tanto, pone en peligro la vida de millones de afganos, especialmente los que viven en hogares
encabezados por mujeres,
Expresando profunda preocupación por las crisis económica, climática, de salud
mental, humanitaria y de seguridad alimentaria que vive el Afganistán, en particular por los
crecientes niveles de inseguridad alimentaria aguda y malnutrición, así como por la privación
de la capacidad de las mujeres para ganarse la vida, que ha menoscabado el disfrute de toda
una serie de derechos económicos, sociales y culturales del pueblo del Afganistán, incluidas
las mujeres y los niños, y poniendo de relieve la necesidad de colmar el grave déficit de
financiación que acusa la respuesta humanitaria y hacer frente a la inestabilidad económica
a largo plazo en todo el Afganistán,
Recordando con gran preocupación la conclusión del Relator Especial sobre la
situación de los derechos humanos en el Afganistán en relación con la persecución histórica
de los hazaras y de personas pertenecientes a grupos marginados y otras minorías étnicas y
religiosas, así como la conclusión del Relator Especial de que los atentados, a menudo
reivindicados por el Estado Islámico en el Iraq y el Levante-Jorasán, parecían tener carácter
sistemático y reflejaban aspectos propios de una política institucional, por lo que se ajustaban
a las características propias de los crímenes internacionales, en particular de los crímenes de
lesa humanidad4, y recordando la conclusión del Alto Comisionado, así como haciendo notar
la del Secretario General5, de que la situación de los derechos humanos sigue agravándose,
Expresando profunda preocupación por la situación de los niños, que siguen viéndose
afectados por las dificultades derivadas de decenios de conflicto, inseguridad, violencia
relacionada con el conflicto, reclutamiento y utilización de niños por las fuerzas armadas y
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GE.24-18690
A/HRC/51/6, párr. 67.
Véase A/78/914-S/2024/469.
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