A/RES/74/19
Los océanos y el derecho del mar
pertinentes para el Convenio de Londres y su Protocolo y se reiteró el compromiso
de los órganos rectores de combatir la basura marina y los microplásticos,
Consciente de que los problemas del espacio oceánico están estrechamente
relacionados entre sí y han de considerarse en su conjunto aplicando un enfoque
integrado, interdisciplinario e intersectorial, y reafirmando la necesidad de mejorar la
cooperación y la coordinación a nivel nacional, regional y mundial, de conformidad
con la Convención, para apoyar y complementar los esfuerzos de cada uno de los
Estados por promover la aplicación y la observancia de la Convención y la ordenación
integrada y el desarrollo sostenible de los océanos y los mares,
Reiterando la necesidad esencial de que exista cooperación, incluso mediante la
creación de capacidad y la transferencia de tecnología marina, para asegurar que todos
los Estados, especialmente los países en desarrollo y en particular los países menos
adelantados, los países en desarrollo sin litoral y los pequeños Estados insulares en
desarrollo, así como los Estados ribereños de África, puedan aplicar la Convención y
a la vez beneficiarse del desarrollo sostenible de los océanos y mares, así como
participar plenamente en los foros y procesos mundiales y regionales sobre asuntos
relacionados con los océanos y el derecho del mar, pero reconociendo al mismo
tiempo la necesidad de abordar también las dificultades particulares a que se enfrentan
los países en desarrollo de ingresos medianos,
Poniendo de relieve la necesidad de procurar que las organizaciones
internacionales competentes estén en mejores condiciones de contribuir, a nivel
mundial, regional, subregional y bilateral, mediante programas de cooperación con
los Gobiernos, al desarrollo de la capacidad nacional en ciencias del mar y la
ordenación sostenible de los océanos y sus recursos,
Recordando que las ciencias del mar son importantes para erradicar la pobreza,
contribuir a la seguridad alimentaria, conservar el medio y los recursos marinos del
mundo, ayudar a comprender y predecir los fenómenos naturales y responder a ellos,
y fomentar el desarrollo sostenible de los océanos y mares, pues permiten aumentar
los conocimientos mediante actividades sostenidas de investigación y la evaluación
de los resultados de la vigilancia, y aplicar esos conocimientos a la ordenación y a la
adopción de decisiones,
Reiterando su profunda preocupación por los graves efectos adversos de ciertas
actividades humanas en el medio marino y la biodiversidad marina, en particular los
ecosistemas marinos vulnerables y su estructura física y biogénica, incluidos los
arrecifes de coral, los hábitats de aguas frías, las chimeneas hidrotermales y los
montes submarinos,
Poniendo de relieve la necesidad de que los buques se reciclen de forma segura
y ambientalmente idónea,
Expresando profunda preocupación por los perjuicios económicos, sociales y
ambientales de las alteraciones físicas y la destrucción de los hábitats marinos que
pueden acarrear las actividades de desarrollo realizadas en tierra y en la costa, en
particular las destinadas a ganar terreno al mar que se ejecutan de un modo que
redunda en detrimento del medio marino,
Reiterando su seria preocupación por los efectos adversos actuales y previstos
del cambio climático y la acidificación de los océanos en el medio marino y la
biodiversidad marina, y poniendo de relieve la urgencia de hacer frente a estas
cuestiones,
Observando con preocupación, a este respecto, las conclusiones expuestas por
la Organización Meteorológica Mundial en su publicación anual titulada Boletín
sobre los Gases de Efecto Invernadero, según las cuales en 2017 los niveles de
dióxido de carbono en la atmósfera superaron las 405 partes por millón, lo que supuso
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