A/RES/75/90
La situación en el Afganistán
liderazgo afgano, el retorno de manera segura, voluntaria, digna y sostenible de los
refugiados y desplazados internos afganos, la promoción y protección de todos los
derechos humanos en pleno cumplimiento de las obligaciones que incumben al
Afganistán en virtud del derecho internacional, incluidos los derechos de las mujeres
y las niñas, la tolerancia interconfesional e intraconfesional y la promoción del
desarrollo económico y social,
Reafirmando la alianza a largo plazo entre el Gobierno del Afganistán y la
comunidad internacional basada en su consenso estratégico y sus compromisos
mutuos, revisada y renovada con el Marco de Asociación del Afganistán aprobado en
la Conferencia sobre el Afganistán de 2020, celebrada en Ginebra los días 23 y 24 de
noviembre de 2020, cuya finalidad es seguir fortaleciendo la titularidad y el liderazgo
nacionales, y acogiendo con beneplácito la Conferencia sobre el Afganistán de 2020,
que ofreció a los asociados internacionales la oportunidad de señalar a ambas partes
en las negociaciones de paz del Afganistán en curso que, si bien corresponde al pueblo
afgano decidir la naturaleza del futuro acuerdo político, el resultado de las
negociaciones de paz, en que deben protegerse los derechos de todos los afganos,
particularmente los de las mujeres, la juventud y las minorías, configurará el futuro
del apoyo y la asistencia internacionales,
Reafirmando también el compromiso de la comunidad internacional de seguir
apoyando el adiestramiento, el equipamiento, la financiación y el desarrollo de la
capacidad de las Fuerzas Nacionales de Defensa y Seguridad Afganas, de
conformidad con lo acordado en las declaraciones de las cumbres de la Organización
del Tratado del Atlántico Norte sobre el Afganistán, y rindiendo homenaje a la
memoria de los hombres y mujeres de las fuerzas de seguridad afganas e
internacionales que han perdido la vida en acto de servicio,
Reiterando su seria preocupación por la situación de la seguridad en el
Afganistán y la necesidad urgente de encarar los desafíos que afronta el país, en
particular los actos de violencia, los ataques y todas las formas de actividades
terroristas y delictivas y de actividades extremistas violentas qu e se llevan a cabo en
la región y todos los atentados y asesinatos ilícitos y violentos de los talibanes,
incluida la Red Haqqani, así como Al-Qaida, el Estado Islámico en el Iraq y el Levante
(EIIL) (Dáesh) y sus grupos afiliados, en particular el Estado Islámico en el Iraq y el
Levante-Provincia de Jorasán (EIIL-Provincia de Jorasán), y otros grupos terroristas
y combatientes terroristas extranjeros,
Expresando su profunda preocupación por la amenaza que supone el terrorismo
para el Afganistán y la región, expresando su grave preocupación por que sigan
presentes en el Afganistán Al-Qaida, el Estado Islámico en el Iraq y el Levante (EIIL)
(Dáesh) y otras organizaciones terroristas internacionales y sus grupos afiliados,
condenando en los términos más enérgicos todas las actividades terroristas y todos
los atentados terroristas, y reafirmando la importancia de velar por que el territorio
del Afganistán no sea utilizado por Al-Qaida, el EIIL u otros grupos terroristas
internacionales para amenazar o atacar a ningún otro país, y que ni los talibanes ni
ninguna otra entidad o persona afgana apoyen a los terroristas que actúen en el
territorio de ningún país,
Condenando con profunda preocupación el continuo y elevado nivel de
violencia existente en el Afganistán, especialmente por el número de bajas civiles y
asesinatos selectivos, incluido el gran número de mujeres y niños que siguen
resultando heridos o muertos, instando a que se reduzca de inmediato el actual nivel
de violencia, condenando en los términos más enérgicos todas las actividades
terroristas y todos los ataques y asesinatos violentos e ilícitos, recordando que los
talibanes, incluida la Red Haqqani, así como Al-Qaida, el Estado Islámico en el Iraq
y el Levante (EIIL) (Dáesh) y sus grupos afiliados, en particular el EIIL-Provincia de
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