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niños. También se ha indicado que sigue siendo complicado el acceso de los
observadores a zonas afectadas y que algunas de las víctimas tienen dificultades para
acceder a servicios especializados. En el informe se destaca la colaboración con las
partes responsables de las violaciones que ha conducido a cambios de
comportamiento. Los ataques y las amenazas de ataques contra dirigentes
comunitarios y cívicos, defensores de los derechos humanos y personas encargadas
de vigilar las violaciones contra los niños suscitan preocupación y afectan la
capacidad de vigilancia.
3.
De conformidad con lo dispuesto en la resolución 1612 (2005) del Consejo de
Seguridad, mi Representante Especial para la Cuestión de los Niños y los Conflictos
Armados ha adoptado un enfoque pragmático con miras a promover la protección
amplia y efectiva de los niños. La referencia a una situación no tiene por objeto
determinar en derecho si las situaciones a que se hace referencia en este informe
constituyen conflictos armados en el contexto de los Convenios de Ginebra y sus
Protocolos Adicionales, ni prejuzga la condición jurídica de las partes no estatales
involucradas en esas situaciones. Por consiguiente, en el presente informe se
documentan las situaciones en que las presuntas violaciones de las normas
internacionales son de una gravedad tal que está justificada la preocupación de la
comunidad internacional, habida cuenta de sus repercusiones en los niños. Mi
Representante Especial señala esas situaciones a la atención de los Gobiernos, que
son los principales responsables de la protección de los niños, y los alienta a adoptar
medidas correctivas.
II. La situación de los niños y los conflictos armados
A.
Panorama general de las tendencias y los patrones
4.
En 2023, la violencia contra los niños en los conflictos armados alcanzó niveles
extremos, tras registrarse un impactante aumento del 21 % en las violaciones graves.
Los niños se llevaron la peor parte de crisis que se multiplicaron y agravaron,
marcadas por un desprecio absoluto de los derechos de la infancia, especialmente del
derecho inherente a la vida. El número de muertes y mutilaciones aumentó en un
alarmante 35 %. En las devastadoras crisis de Israel y el Territorio Palestino Ocupado,
especialmente en la Franja de Gaza, en Burkina Faso, la República Democrática del
Congo, Myanmar, Somalia, el Sudán, la República Árabe Siria y Ucrania, entre otras
muchas situaciones, murieron y sufrieron mutilaciones niños a niveles sin
precedentes.
5.
Las Naciones Unidas verificaron 32.990 violaciones graves, de las que 30.705
fueron cometidas en 2023 y 2.285 fueron cometidas con anterioridad pero solo fueron
verificadas en 2023. Las violaciones afectaron a 22.557 niños (15.847 varones,
6.252 niñas y 458 cuyo sexo se desconoce) en 25 situaciones y un arreglo de
vigilancia regional referido a la cuenca del lago Chad.
6.
Las violaciones más cometidas fueron la matanza (5.301) y la mutilación
(6.348) de 11.649 niños, seguidas del reclutamiento y la utilización de 8.655 niños y
5.205 incidentes verificados de denegación de acceso humanitario y el secuestro de
4.356 niños. Se detuvo a niños por su vinculación real o presunta a grupos armados
(2.491), incluidos aquellos designados como terroristas por las Naciones Unidas, o
por razones de seguridad nacional.
7.
Las Naciones Unidas lograron avances en los contactos con las partes para
proteger a los niños en el Afganistán, Burkina Faso, el Camerún, Colombia, Filipinas,
el Iraq, Malí, Mozambique, Nigeria, la República Árabe Siria, la República
Centroafricana, la República Democrática del Congo, Somalia, Sudán del Sur,
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