A/HRC/RES/58/20
Expresando profunda preocupación además por el aumento de la presencia militar y
el uso de la fuerza militar entre el ejército de Myanmar y otros grupos armados en todo el
país, que está dificultando aún más la reducción de las tensiones y el suministro de asistencia
humanitaria,
Expresando gran preocupación por el aumento del uso de la violencia y el aumento
de las vulneraciones del derecho internacional humanitario por parte del ejército de Myanmar
contra los civiles, incluidos ataques aéreos que matan a civiles y destruyen la infraestructura
civil, por los ataques aéreos indiscriminados, por los incendios de aldeas, por los continuos
desplazamientos forzados de civiles, incluidas minorías étnicas y religiosas, por las
vulneraciones relacionadas con el uso para fines militares de instalaciones que sirven como
escuelas, hospitales y lugares de culto, por el uso de minas terrestres, por el aumento de las
violaciones y abusos contra los derechos humanos en situaciones de conflicto, incluidos los
secuestros, las detenciones, reclusiones y asesinatos arbitrarios, la violencia sexual y de
género y las graves vulneraciones y abusos cometidos contra los niños, y por la impunidad
persistente que existe en Myanmar, en particular en el ejército y las fuerzas de seguridad de
Myanmar,
Reiterando la obligación de Myanmar de respetar, proteger y hacer efectivos los
derechos del niño de acuerdo con las obligaciones que le incumben con arreglo a la
Convención sobre los Derechos del Niño, incluido el derecho a la educación y el derecho al
disfrute del más alto nivel posible de salud, expresando alarma por el hecho de que los niños
sigan siendo objeto de las seis violaciones graves contra la infancia en los conflictos armados
y de que la escala y el carácter recurrente de esas violaciones y abusos afectarán a las
generaciones futuras, y exhortando a todas las partes en el conflicto a que colaboren con las
Naciones Unidas en lo relativo a planes de acción para hacer cesar y prevenir las violaciones
graves cometidas contra los niños,
Reiterando también la responsabilidad del ejército de Myanmar de proteger y respetar
los derechos humanos de todas las personas en Myanmar, incluidas las personas
pertenecientes a minorías étnicas, religiosas y de otro tipo, incluidos los rohinyás, y
reiterando la urgente necesidad de realizar una investigación completa, transparente,
imparcial e independiente de todas las denuncias de violaciones y transgresiones del derecho
internacional de los derechos humanos, vulneraciones del derecho internacional humanitario
y crímenes de derecho internacional, de velar por que los autores rindan cuentas en
procedimientos penales justos, independientes e imparciales, incluso en cortes o tribunales
nacionales, de conformidad con las normas de derecho internacional, y de asegurar que las
víctimas, los supervivientes y sus familias tengan acceso a un recurso efectivo, entre otras
cosas mediante un registro inmediato, eficaz e independiente de los afectados, y garantías de
no repetición,
Expresando gran preocupación por las informaciones que dan cuenta de un número
alarmante de muertes de personas privadas de libertad como consecuencia de actos de tortura,
de malos tratos y de un acceso insuficiente a atención médica,
Reiterando su gran preocupación por las repercusiones que la promulgación de la Ley
de Ciudadanía de 1982 tiene en los rohinyás, que, a efectos prácticos, se convirtieron en
apátridas y fueron desposeídos de sus derechos anteriores, y reafirmando que la negación de
su ciudadanía y los derechos conexos, incluido el derecho de voto, es un grave problema de
derechos humanos,
Expresando gran preocupación por el establecimiento, el 10 de febrero de 2024, de
la obligatoriedad del alistamiento de los hombres de entre 18 y 35 años y las mujeres de
entre 18 y 27 años por el ejército de Myanmar, que ha provocado un reclutamiento forzado,
también de rohinyás, y está afectando a la población civil y está causando una mayor
inestabilidad en Myanmar y en toda la región y un aumento del número de desplazados
internos y de refugiados en los países vecinos y en países que acogen a rohinyás,
Expresando alarma por las vulneraciones y abusos que se producen en el marco de la
delincuencia transnacional, en particular tráfico de drogas, trata de personas y operaciones
fraudulentas, cuyas víctimas y supervivientes son objeto de diversas vulneraciones y abusos
graves, incluidas amenazas a su seguridad, y muchos de los cuales han sido, al parecer,
GE.25-05467
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