Comité Ejecutivo del Programa del Alto Comisionado
Conclusión n.º 117 (LXXV) sobre soluciones duraderas y vías complementarias (2024)
El Comité Ejecutivo,
Reconociendo el mandato de ACNUR consistente en brindar protección internacional y
buscar soluciones duraderas para personas refugiadas; identificar y proteger a personas apátridas y
prevenir y reducir la apatridia; y contribuir a las respuestas interagenciales mediante la protección
y la asistencia a personas desplazadas internas bajo el liderazgo de los Estados;
Tomando nota con preocupación del creciente número de personas refugiadas en todo el
mundo en los últimos años, así como del limitado número de las mismas que encuentran soluciones
duraderas; tomando nota con especial preocupación del creciente número de personas refugiadas
en situaciones prolongadas de desplazamiento; y reconociendo el impacto de las mismas sobre las
personas refugiadas y, en muchos casos, sobre las comunidades y los países de acogida;
Considerando que la cooperación internacional en la solución de problemas internacionales
de carácter humanitario y la unión de nuestras fuerzas para el mantenimiento de la paz y la
seguridad internacionales son algunas de las finalidades de las Naciones Unidas, tal y como se
establece en su Carta; tomando nota de los violentos conflictos que siguen siendo una causa
principal de desplazamiento transfronterizo; y considerando que la Convención sobre el Estatuto
de los Refugiados de 1951 subraya la importancia de la cooperación internacional para alcanzar
soluciones a la situación de las personas refugiadas;
Reconociendo los grandes esfuerzos realizados por los países de acogida para recibir,
asistir, proteger y dar acceso a servicios a personas refugiadas y solicitantes de asilo, en el escenario
de presiones financieras continuas que enfrentan ACNUR y los países de acogida, y recordando la
necesidad urgente de apoyar a los países de acogida para facilitar soluciones duraderas;
Reafirmando su compromiso con la solidaridad internacional y con una distribución más
equitativa de la carga y la responsabilidad en la que participen todos los miembros de la comunidad
internacional, y recordando la importancia de la cooperación internacional, en concreto del apoyo
a comunidades y países que acogen a personas refugiadas, para garantizar la protección y la
asistencia así como la consecución de soluciones para personas refugiadas;
Reconociendo que los Estados necesitan dar muestras de una firme voluntad política para
abordar las causas originarias del desplazamiento con el fin de alcanzar soluciones duraderas;
Advirtiendo que debe promoverse una combinación de soluciones que tenga en cuenta las
circunstancias específicas de cada situación de refugiados, si bien la repatriación voluntaria en
condiciones de seguridad y dignidad sigue siendo la solución preferida en la mayoría de situaciones
de refugiados;
Reconociendo que las vías complementarias no sustituyen a la repatriación voluntaria, la
integración local y el reasentamiento, sino que son adicionales y complementarias a los mismos, y
pueden desempeñar un importante papel en la facilitación de soluciones para muchas personas
refugiadas;
Recordando el derecho a buscar asilo y a disfrutar de él, que allana el camino para
soluciones duraderas;
Reconociendo que las soluciones a menudo están interconectadas y se pueden hacer
efectivas de manera progresiva;
Recordando el Pacto Mundial sobre los Refugiados, que definió la facilitación del acceso a
soluciones duraderas como un objetivo primordial y reconoció que la eliminación de las causas
originarias es el modo más eficaz de alcanzar soluciones; y recordando la segunda edición del Foro
Mundial sobre los Refugiados celebrada en 2023, en la que los Estados Miembros y otras partes
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