A/RES/69/201
Cooperación internacional contra el problema mundial de las drogas
alivio del dolor y la atención paliativa, sigue siendo escasa o inexistente en muchos
países del mundo, y resalta la necesidad de que los Estados Miembros, la Comisión
de Estupefacientes y la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, en
cooperación con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y la
Organización Mundial de la Salud, según proceda, hagan frente a esa situación
promoviendo medidas para garantizar su disponibilidad y accesibilidad para fines
médicos y científicos, de conformidad con la legislación nacional, previniendo al
mismo tiempo su desviación, uso indebido y tráfico, a fin de cumplir los objetivos
de los tres tratados de fiscalización internacional de drogas y otros instrumentos
internacionales pertinentes;
15. Insta a todos los Estados Miembros a que adopten medidas de amplio
alcance para impedir el uso indebido de medicamentos de venta con receta, en
particular mediante iniciativas de concienciación dirigidas al público en general y al
personal de los servicios de salud;
16. Reconoce los constantes esfuerzos realizados y los progresos alcanzados
en la tarea de hacer frente al problema mundial de las drogas, observa con gran
preocupación la continua producción y tráfico ilícitos de opiáceos, la continua
fabricación y tráfico ilícitos de cocaína, la creciente producción y tráfico ilícitos de
cannabis, la constante propagación por todo el mundo de la fabricación ilícita de
estimulantes de tipo anfetamínico y la creciente desviación de precursores, así como
la distribución y el consumo de drogas ilícitas conexos, y destaca la necesidad de
redoblar e intensificar los esfuerzos conjuntos a nivel nacional, regional e
internacional para hacer frente a esos problemas mundiales de forma más integral,
de conformidad con el principio de la responsabilidad común y compartida, en
particular potenciando la asistencia técnica y financiera y mejorando la coordinación
de dicha asistencia;
17. Expresa su preocupación porque, pese a todos los esfuerzos de los
Estados Miembros y de la comunidad internacional, y según el Informe Mundial
sobre las Drogas 2014 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el
Delito, en general, la situación mundial en lo que respecta a la prevalencia del
consumo de drogas ilícitas y el consumo problemático de drogas permanece
mayormente estable y el número total de consumidores de drogas en el mundo se
corresponde cada vez más con el crecimiento de la población mundial;
18. Destaca que es absolutamente indispensable que los Estados Miembros
refuercen las medidas internacionales para lograr resultados más efectivos en la
tarea de hacer frente al problema mundial de las drogas;
19. Reconoce que es necesario que los Estados Miembros, de conformidad
con los tres tratados de fiscalización internacional de drogas y los principios
fundamentales de sus ordenamientos jurídicos internos y su legislación nacional,
consideren, según proceda, la posibilidad de:
a)
Examinar y evaluar periódicamente sus políticas de fiscalización de
drogas, velando por que sean eficaces, amplias y equilibradas y tengan por objeto
promover la salud y el bienestar de las personas, las familias, las comunidades y la
sociedad en su conjunto;
b)
Facilitar, en su caso, programas amplios e integrados de reducción de la
demanda de drogas, basados en pruebas científicas y que abarquen diversas
medidas, como la prevención primaria, la intervención temprana, el tratamiento, la
atención, la rehabilitación, la reinserción social y medidas destinadas a minimizar
los perjuicios sociales y para la salud pública del uso indebido de drogas, con el fin
de promover la salud y el bienestar social de las personas, las familias y las
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