Segundo Decenio de las Naciones Unidas para la Erradicación de la Pobreza (2008-2017)
A/RES/71/241
11. Reconoce que la erradicación de la pobreza constituye un problema
complejo y, a este respecto, pone de relieve que, al acelerar la erradicación de la
pobreza, las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo
deben basarse en las prioridades nacionales, seguir centrando su atención en el
fomento de la capacidad nacional de los países en desarrollo, y funcionar en forma
integrada, coordinada y coherente, mediante programas y proyectos de desarrollo
que tengan el objetivo subyacente, con arreglo a sus mandatos respectivos, de
erradicar la pobreza para asegurar que los avances logrados sean ir reversibles,
utilizando plenamente los pilares interdependientes y complementarios del sistema
de las Naciones Unidas para el desarrollo, y alienta la utilización de estrategias
diversas;
12. Reconoce también el papel de los organismos especializados y los fondos
y programas de las Naciones Unidas y las comisiones regionales, entre ellos la
Organización Internacional del Trabajo, la Organización de las Naciones Unidas
para la Alimentación y la Agricultura, el Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo, la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, la
Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de
las Mujeres (ONU-Mujeres), el Fondo de Población de las Naciones Unidas, el
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, la Comisión Económica y Social
para Asia y el Pacífico, la Comisión Económica y Social para Asia Occidental, la
Comisión Económica para África, la Comisión Económica para América Latina y el
Caribe y la Comisión Económica para Europa, que contribuyen a la labor
internacional para promover la erradicación de la pobreza en todas sus formas y
dimensiones, en particular mediante la educación y la capacitación;
13. Reconoce además que la Agenda de Acción de Addis Abeba proporciona
un marco mundial para financiar el desarrollo sostenible y es parte integral de la
Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, le sirve de apoyo y complemento y
ayuda a contextualizar las metas relativas a sus medios de implementación con
políticas y medidas concretas, que están vinculadas a los recursos nacionales
públicos, la actividad financiera y comercial privada nacional e internacional, la
cooperación internacional para el desarrollo, el comercio internacional como motor
del desarrollo, la deuda y la sostenibilidad de la deuda, el tratamiento de las
cuestiones sistémicas y de ciencia, tecnología, innovación y creación de capacidad,
y datos, vigilancia y seguimiento;
14. Reconoce que la buena gobernanza a nivel nacional e internacional y el
crecimiento económico sostenible, inclusivo, sostenido y equitativo, sustentado por
el empleo pleno y el trabajo decente para todos, una productividad creciente y un
entorno favorable, en particular la inversión pública y privada y las empresas, son
necesarios para erradicar la pobreza, alcanzar los objetivos de desarrollo convenidos
internacionalmente, incluidos los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos en
la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que se basa en los logros de los
Objetivos de Desarrollo del Milenio y aborda los asuntos pendientes, y elevar el
nivel de vida, y que las iniciativas que promueven la responsabilidad social de las
empresas contribuyen en gran medida a aprovechar al máximo los efectos de la
inversión pública y privada;
15. Reconoce también que la asignación de más recursos nacionales
públicos, complementados por la asistencia internacional, según proceda, será
fundamental para lograr el desarrollo sostenible y cumplir los Objetivos de
Desarrollo Sostenible, y que la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y la
Agenda de Acción de Addis Abeba contemplan la importancia fundamental de la
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