A/HRC/57/48
d)
Aclarar y justificar el interés general de las inversiones públicas en la
gestión del agua, garantizando la transparencia y la participación social al definir
objetivos y promover proyectos que merezcan esa caracterización;
e)
Evitar los procesos de acaparamiento de tierras y aguas y respetar los
derechos al agua y a la tierra de los Pueblos Indígenas y las comunidades rurales.
133. Para mejorar el uso eficiente y responsable del agua frente a la creciente escasez
causada por el cambio climático, el Relator Especial recomienda:
a)
Priorizar el ejercicio de los derechos humanos y la sostenibilidad de los
ecosistemas acuáticos, evitando su sobreexplotación y contaminación, ya que son las
bases del progreso económico y social;
b)
Aplicar incentivos económicos al uso eficiente y responsable del agua y
sanciones por el uso abusivo o irresponsable, desarrollando los principios de no
deterioro, quien deteriora restaura, recuperación de costos y eficacia en función de los
costos;
c)
Aplicar una escala de tarifas crecientes por segmentos de consumo para
asegurar la recuperación de costos, fomentar el uso responsable, garantizar el acceso
universal a los servicios de agua y reducir al mínimo la huella ecológica;
d)
Preparar planes de adaptación desde la planificación hidrológica,
territorial y urbana, abiertos a la participación pública y basados en el principio de
precaución para hacer frente al cambio climático; procurar el buen estado de los
acuíferos como reservas estratégicas para futuras sequías; elaborar políticas públicas
en materia de seguros agrícolas para proteger a los productores más vulnerables; crear
bancos de agua públicos para flexibilizar los sistemas concesionales; y conservar los
humedales y ecosistemas ribereños para que las inundaciones sean más leves;
e)
Adaptar los sistemas de concesión a los cambios impuestos por el cambio
climático, para garantizar la sostenibilidad de los ecosistemas, con transparencia y
participación pública; y redistribuir los derechos de uso en situaciones de escasez en
función de criterios sociales para proteger a quienes viven en las situaciones de mayor
vulnerabilidad.
134. Tras la Segunda Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua, celebrada
en 2023, la Organización debe reforzar institucionalmente las políticas de agua y
saneamiento, por encima de los poderosos intereses económicos que rodean al agua. En
ese sentido, el Relator Especial recomienda que las Naciones Unidas:
a)
Fortalezcan ONU-Agua, empezando por definir una estrategia amplia
sobre agua y saneamiento, basada en dar prioridad a la sostenibilidad de los ecosistemas
acuáticos y el ejercicio de los derechos humanos relacionados con el agua;
b)
Promuevan la idea de negociar una convención sobre agua, derechos
humanos y cambio climático, que aclare los compromisos de los Estados de elaborar
estrategias de adaptación basadas en la transición hídrica para prevenir los riesgos
derivados del cambio climático, especialmente para quienes viven en situaciones de
mayor vulnerabilidad;
c)
Asuman la organización periódica de la Conferencia del Agua como
espacio de escucha y diálogo con los pueblos y, en particular, con los titulares de
derechos que ven frustrados sus derechos humanos al agua potable y al saneamiento y
que a menudo son criminalizados por exigirlos;
d)
Aceleren el ritmo de consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible 6
como reto democrático y no como oportunidad de negocio, dando prioridad a los
presupuestos públicos en este frente a todos los niveles y promoviendo un plan de apoyo
específico a los países empobrecidos basado en el canje de deuda externa por proyectos
de adaptación al cambio climático basados en la transición hídrica;
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GE.24-13383