A/RES/71/256
Nueva Agenda Urbana
países desarrollados y los países en desarrollo y con recurso a todas las fuentes
tradicionales e innovadoras a nivel mundial, regional, nacional, subnacional y local,
y precisará asimismo el aumento de la cooperación internacional y las asociaciones
entre todos los niveles de gobierno, el sector privado, la sociedad civil, el sistema de
las Naciones Unidas y otros agentes sobre la base de los principios de igualdad, no
discriminación, rendición de cuentas, respeto de los derechos humanos y
solidaridad, especialmente para los más pobres y los más vulnerables.
127. Reafirmamos los compromisos sobre los medios de aplicación que figu ran en
la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y la Agenda de Acción de Addis
Abeba.
128. Alentaremos a ONU-Hábitat, otros programas y organismos de las Naciones
Unidas y otros interesados a que generen orientación empírica y práctica para la
aplicación de la Nueva Agenda Urbana y la dimensión urbana de los Objetivos de
Desarrollo Sostenible, en estrecha colaboración con los Estados Miembros, las
autoridades locales, los grupos principales y otros interesados pertinentes, así como
mediante la movilización de expertos. Aprovecharemos el legado de la Conferencia
Hábitat III y la experiencia adquirida en su proceso preparatorio, incluidas las
reuniones regionales y temáticas. Destacamos, en este contexto, las valiosas
contribuciones de, entre otros, la Campaña Urbana Mundial, la Asamblea General de
Asociados para Hábitat III y la Red Global de Herramientas del Suelo.
129. Instamos a ONU-Hábitat a que continúe su labor de enriquecimiento de sus
conocimientos normativos y a que aporte desarrollo de la capacidad e inst rumentos
a los gobiernos nacionales, subnacionales y locales para el diseño, la planificación y
la gestión del desarrollo urbano sostenible.
130. Reconocemos que el desarrollo urbano sostenible, guiado por políticas y
estrategias urbanas existentes, según proceda, puede beneficiarse de los marcos de
financiación integrados que cuentan con el apoyo de un entorno propicio a todos los
niveles. Reconocemos la importancia de garantizar que todos los medios de
ejecución financiera estén firmemente arraigados en marco s normativos y procesos
de descentralización fiscal coherentes, cuando se disponga de ellos, y que se
desarrolle la capacidad adecuada en todos los niveles.
131. Apoyamos enfoques sensibles a su contexto en relación con la financiación de
la urbanización y la mejora de la capacidad de gestión financiera en todos los
niveles de gobierno mediante la aprobación de instrumentos y mecanismos
concretos, necesarios para alcanzar un desarrollo urbano sostenible, reconociendo
que cada país tiene la responsabilidad principal de su propio desarrollo económico y
social.
132. Movilizaremos recursos endógenos y los ingresos generados mediante la
captura de los beneficios de la urbanización, así como de los efectos catalizadores y
el resultado maximizado de las inversiones públicas y privadas, a fin de mejorar las
condiciones financieras para el desarrollo urbano y el libre acceso a fuentes
adicionales, reconociendo que, en todos los países, las políticas públicas y la
movilización y utilización eficaz de los recursos nacionales, respaldadas por el
principio de la titularidad nacional, son esenciales para nuestro empeño común en
pos del desarrollo urbano sostenible, incluida la aplicación de la Nueva Agenda
Urbana.
133. Exhortamos a las empresas a que dediquen su creatividad e innovación a
resolver los problemas que plantea el desarrollo sostenible en las zonas urbanas,
reconociendo que las actividades, la inversión y la innovación de la s empresas
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