A/HRC/RES/45/9
Acogiendo con beneplácito los compromisos contraídos por todos los Estados en el
Documento Final de la Cumbre Mundial 20051 de dar prioridad a la lucha contra la
corrupción a todos los niveles,
Observando la labor en curso de varias iniciativas importantes para reforzar las
prácticas de buena gestión pública a nivel nacional, regional e internacional,
Reconociendo la importancia de un entorno propicio, a nivel nacional e
internacional, para el pleno disfrute de los derechos humanos y las libertades fundamentales
y de la relación de reforzamiento mutuo entre la buena gestión pública y los derechos
humanos,
Reconociendo también que un Gobierno transparente, responsable, que dé cuenta de
sus actos, abierto y participativo, que responda a las necesidades y aspiraciones de la
población, es la base de la buena gestión pública, y que dicha base es una de las
condiciones indispensables para la plena efectividad de los derechos humanos, incluido el
derecho al desarrollo,
Reconociendo además la importancia crucial de la participación activa de la
sociedad civil, en los planos nacional, regional e internacional, en los procesos de la gestión
pública y en el fomento de la buena gestión pública, entre otras cosas mediante la
transparencia y la rendición de cuentas, a todos los niveles, que es indispensable para la
construcción de sociedades pacíficas, prósperas y democráticas,
Destacando que la buena gestión pública a nivel nacional e internacional es esencial
para el crecimiento económico sostenido, el desarrollo sostenible y la erradicación de la
pobreza y el hambre, y reafirmando en este contexto la Declaración del Milenio, el
Documento Final de la Cumbre Mundial 2005, las conclusiones de la Cumbre de Alto
Nivel de 2010 sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio y la Agenda 2030 para el
Desarrollo Sostenible,
Reconociendo la concienciación cada vez mayor de la comunidad internacional
respecto de los efectos nocivos que tiene la corrupción generalizada en los derechos
humanos, tanto por el debilitamiento de las instituciones y la erosión de la confianza de la
población en el Gobierno como por la limitación de la capacidad de los Gobiernos para
cumplir todas sus obligaciones en materia de derechos humanos,
Reconociendo también que la buena gestión pública y la lucha contra la corrupción
desempeñan un papel fundamental en la promoción y protección de los derechos humanos y
en la eliminación de los obstáculos al desarrollo,
Comprendiendo que la lucha contra la corrupción a todos los niveles desempeña un
papel importante en la promoción y protección de los derechos humanos y en el proceso de
creación de instituciones sostenibles, efectivas, que den cuentas de sus actos y transparentes
a fin de lograr el pleno disfrute de los derechos humanos,
Reconociendo que las medidas efectivas de lucha contra la corrupción y la
protección de los derechos humanos, entre otras cosas mediante la intensificación de la
transparencia y la rendición de cuentas en el Gobierno, se refuerzan mutuamente,
Observando con interés los resultados de los períodos de sesiones tercero, cuarto,
quinto, sexto, séptimo y octavo de la Conferencia de los Estados Parte en la Convención de
las Naciones Unidas contra la Corrupción, celebrados en Doha en 2009, en Marrakech
(Marruecos) en 2011, en la Ciudad de Panamá en 2013, en San Petersburgo (Federación de
Rusia) en 2015, en Viena en 2017 y en Abu Dhabi en 2019,
Destacando la importancia de elaborar y aplicar legislación nacional sobre la
promoción del acceso a la información, de habilitar la participación activa, libre y efectiva
y de reforzar la administración de justicia, la transparencia, la rendición de cuentas y la
buena gestión pública a todos los niveles,
Reafirmando el derecho de todo ciudadano a tener acceso, en condiciones generales
de igualdad, a la función pública de su país, como se consagra en el artículo 21 de la
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Resolución 60/1 de la Asamblea General.
GE.20-13211