A/78/214
I. Introducción
1.
La Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia contra los
Niños se guía por la resolución 62/141 de la Asamblea General, en la que esta
estableció su mandato, y es una defensora global independiente con miras a promover
la prevención y la erradicación de todas las formas de violencia contra los niños. En
su resolución 76/147, la Asamblea reafirmó su apoyo a la labor de la Representante
Especial, reconociendo los progresos logrados y la importancia de su mandato para
seguir impulsando la aplicación de las recomendaciones del estudio de las Naciones
Unidas sobre la violencia contra los niños y apoyando a los Estados Miembros en el
contexto de la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. La
Asamblea tomó nota con aprecio del liderazgo de la Representante Especial en el
seguimiento del estudio mundial de las Naciones Unidas sobre los niños privados de
libertad y la alentó a que prosiguiese su labor al respecto. En la resolución, el
Secretario General solicita que la Representante Especial siga presentando informes
a la Asamblea sobre las actividades emprendidas en cumplimiento de su mandato, con
información acerca de sus visitas a países y los progresos alcanzados, así como los
desafíos que subsisten para asegurar la protección y el bienestar de los niños.
2.
En el presente informe, la Representante Especial enumera los principales retos
mundiales que están aumentando la exposición y la vulnerabilidad de los niños a la
violencia, con especial atención a la protección de los niños en el contexto de los
viajes y el turismo. La pandemia de enfermedad por coronavirus (COVID-19) tuvo
importantes repercusiones en el sector de los viajes y el turismo, con graves
consecuencias económicas para muchos Estados de todo el mundo. A medida que el
sector se recupera, la Representante Especial subraya que debe hacerlo de manera que
se asegure la protección de los niños frente a todas las formas de violencia, incluidos
la trata, el trabajo infantil y diversas formas de explotación, sin dejar a ningún niño
atrás.
II. La inversión en protección y bienestar infantil no puede
esperar
A.
Los niños pagan un alto precio
3.
La vulnerabilidad de los niños ante la violencia ha seguido agravándose en todo
el mundo debido a múltiples crisis superpuestas. Dado que los riesgos se magnifican
y las respuestas no están a la altura de la magnitud del desafío, el mundo no está en
vías de cumplir la promesa hecha en el marco de la Agenda 2030 de poner fin a todas
las formas de violencia contra la infancia. Los efectos de la violencia son
devastadores, inmediatos y permanentes. La violencia contra los niños perturba su
desarrollo cerebral, su salud física y mental y su capacidad de aprendizaje. Además
del costo humano, el costo económico es abrumador (véase A/HRC/49/57).
4.
Los niños siguen sintiendo los efectos de la COVID-19: alrededor de 100
millones de niños adicionales han caído en la pobreza multidimensional como
resultado de la pandemia 1. En 2022, a nivel mundial, no se registró oficialmente el
nacimiento de aproximadamente 1 de cada 4 niños menores de 5 años (véase A/78/80E/2023/64). La pobreza es un poderoso factor que impulsa la violencia, en particular
el trabajo infantil, el matrimonio infantil, la trata de niños, la explotación sexual
infantil y el reclutamiento de niños por grupos delictivos, armados o extremistas
violentos. Además, los efectos acumulados de la crisis climática están exacerbando
__________________
1
2/19
Véase www.unicef.org/social-policy/child-poverty.
23-14372