efectos visibles. Aun así, los jóvenes del país enfrentaban varios retos, como las necesidades no atendidas en materia de métodos anticonceptivos modernos y los bajos niveles de conocimiento amplio del VIH/sida entre los adolescentes. La atención de la Comisión a la seguridad alimentaria y la nutrición había llegado en un momento crítico, ya que la pandemia de COVID-19 estaba teniendo un profundo impacto en los sistemas de atención sanitaria, la seguridad alimentaria y la igualdad de género. La oradora subrayó que era un imperativo garantizar que las vacunas fueran reconocidas como bienes públicos mundiales, y que fueran accesibles a todos los países de manera equitativa y justa. También el 19 de abril, un panel interactivo de expertos discutió los informes del Secretario General que habían sido preparados para el debate general (tema 3 del programa). La Vicepresidenta Mayra Lisseth Sorto Rosales (Ministra Conseje ra de la Misión Permanente de El Salvador ante las Naciones Unidas) actuó como moderadora del panel, que contó con los siguientes expertos: Cheryl Sawyer, Oficial Superior de Asuntos de Población, División de Población, Departamento de Asuntos Económicos y Sociales; Lorenzo Bellù, Economista Superior de la FAO; Sandile Simelane, Especialista Técnico, Subdivisión de Población y Desarrollo, UNFPA; Carmen Burbano, Directora de Programas Escolares, Programa Mundial de Alimentos; y Michael Herrmann, Asesor Superior del UNFPA. Los panelistas señalaron que el tamaño y la distribución de la población eran factores importantes en la demanda de alimentos. Además, las dietas poco saludables estaban creand o cargas sanitarias en todo el mundo y la nutrición inadecuada y la anemia estaban contribuyendo a empeorar los resultados del desarrollo. La producción de alimentos estaba causando un serio impacto en el medio ambiente, agravado por la gran cantidad de alimentos que se desperdiciaban en todo el mundo. Las disrupciones en los sistemas alimentarios relacionadas con la pandemia estaban revirtiendo los avances hacia la erradicación del hambre para 2030 y eran un duro recordatorio de la enorme desigualdad que e xistía en el mundo, especialmente para las personas afectadas por crisis humanitarias y otros grupos vulnerables. La pandemia de COVID-19 había reducido el acceso a programas de nutrición en las escuelas para cientos de millones de niños. Las repercusiones del cierre de las escuelas eran especialmente graves para las ni ñas, que por ello estaban expuestas a matrimonios precoces, embarazos en la adolescencia y abusos. Los programas de nutrición para mujeres embarazadas y niños, cuya financiación ya era insuficiente antes de la pandemia, también se habían visto afectados. De cara al futuro, producir suficientes alimentos para satisfacer las necesidades de una población creciente utilizando menos recursos requeriría un enfoque que combinara el progreso científico con los conocimientos indígenas. Se recomendó que los Gobiernos garantizaran el acceso universal a servicios sociales de alta calidad que permitieran a las poblaciones vulnerables obtener el capital humano necesario para aumentar su potencial de ingresos, entre otras cosas garantizando que las mujeres, los jóvenes y las personas mayores tuvieran acceso a tierras, capital, capacitación, servicios y tecnologías. Los flujos de ayuda internacional eran insuficientes, tanto para los programas relacionados con la población como para las intervenciones que tenían efectos positivos directos en las pequeñas explotaciones agrícolas. El 20 de abril tuvo lugar un panel de alto nivel sobre el camino hacia la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios, seguido de un debate interactivo. El Director del Centro de Investigación del Desarrollo de la Universidad de Bonn (Alemania), Joachim von Braun, fue el moderador del panel, integrado por Ligia Noronha, Subsecretaria General del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente; Maximo Torero Cullen, Economista Jefe de la FAO; Jyotsn a Puri, Directora de la División de Medio Ambiente, Clima, Género e Inclusión Social del FIDA; Ousmane Badiane, Presidente Ejecutivo de AKADEMIYA2063; Lawrence Haddad, Director Ejecutivo de la Alianza Mundial para Mejorar la Nutrición; y Christine Gould, 6/34 21-06093

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