A/HRC/56/47 Clima y el Fondo de Adaptación. También se puede hacer una colecta de fondos entre los propios miembros de la comunidad relocalizada. Fiji estableció un fondo fiduciario para la relocalización planificada en 2019, financiado en parte con los ingresos de la tasa nacional para el medio ambiente y la adaptación al clima y las contribuciones internacionales 45. Diversos proveedores de fondos suelen cubrir distintas fases del proceso, como la evaluación del riesgo y la planificación, la adquisición de tierras o la construcción de instalaciones. Por lo general, los fondos disponibles para la relocalización física son insuficientes para cubrir los costes a largo plazo, en particular el restablecimiento de los medios de vida. En algunos casos, la relocalización planificada se considera una medida de último recurso, aunque nunca se garantiza su financiación46. 35. La Relatora Especial recuerda la decisión 1/CP.28, adoptada en el 28º período de sesiones de la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, relativa a la puesta en marcha de los nuevos arreglos de financiación, incluido un fondo, para dar respuesta a las pérdidas y los daños. En su opinión, el fondo también debería utilizarse para financiar las relocalizaciones planificadas, cuando estas sean necesarias como medida de último recurso y no haya alternativas viables o disponibles. En el marco de un esfuerzo mundial, los Estados partes desarrollados deberían financiar el fondo y liderar la movilización de financiación climática, teniendo en cuenta al mismo tiempo las necesidades, prioridades y estrategias de los Estados partes en desarrollo. No obstante, en última instancia los Estados partes desarrollados deberían redoblar sus esfuerzos de mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero con el fin de evitar relocalizaciones innecesarias. Esto afecta en particular a los Estados con una escasa superficie terrestre, como las Islas Marshall, que dependen de los esfuerzos mundiales para combatir el cambio climático y del apoyo de los donantes para la adaptación al clima47. E. Repercusiones de las relocalizaciones planificadas en los derechos humanos 36. En esta sección, la Relatora Especial se basa en ejemplos de relocalizaciones planificadas mencionados en las comunicaciones para demostrar que, aunque cada caso es distinto, con demasiada frecuencia las personas y las comunidades relocalizadas se enfrentan a repercusiones negativas en el disfrute de sus derechos humanos, y años después de la relocalización, muchas de ellas aún no se han recuperado plenamente de las pérdidas sufridas48. La Relatora Especial destaca las repercusiones para los derechos humanos que se han señalado a su atención en las comunicaciones recibidas y en las consultas, sin pretender detallar de forma exhaustiva todos los derechos afectados. 37. Ante la perspectiva de relocalización, las comunidades y sus miembros responden de forma diferente. Algunos proponen y lideran la relocalización de su comunidad, como los indígenas guna en Gardi Sugdub (Panamá)49; otros prefieren no trasladarse a pesar de los desastres reiterados y de las posibles ventajas que podría entrañar la relocalización para su seguridad, lo que también se conoce como “inmovilidad voluntaria”50. Por ejemplo, algunas comunidades de Tonga, Fiji y Ghana prefieren evitar el traslado debido al fuerte apego que sienten por sus tierras51, mientras que otras, en Bangladesh, Colombia, la India, Filipinas, Viet Nam y la República Democrática del Congo, tienen como principal preocupación la 45 46 47 48 49 50 51 10 Véase https://researchinginternaldisplacement.org/short_pieces/planned-relocations-what-we-knowdont-know-and-need-to-learn/. ACNUR, Universidad de Georgetown y OIM, A Toolbox: Planning Relocations. Comunicación de las Islas Marshall. Beatriz Felipe Pérez y Alexandra Tomaselli, “Indigenous Peoples and climate-induced relocation in Latin America and the Caribbean: managed retreat as a tool or a threat?”, Journal of Environmental Studies and Sciences, vol. 11, núm. 3 (2021). Comunicación de Human Rights Watch. Carol Farbotko y otros, “Relocation planning must address voluntary immobility”, Nature Climate Change, vol. 10, núm. 8 (2020), págs. 702 a 704. Comunicación del Observatorio de Desplazamiento Interno; véase también Mumuni Abu y otros, “Social consequences of planned relocation in response to sea level rise: impacts on anxiety, well-being, and perceived safety”, Scientific Reports, vol. 14 (2024). GE.24-11873

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