A/HRC/RES/57/33
Destacando las conclusiones formuladas por el Alto Comisionado y sus predecesores
en los informes antes mencionados, en los que se subraya que las autoridades que ejercen el
control efectivo en Abjasia (Georgia) y la región de Tsjinvali/Osetia del Sur (Georgia) tienen
la responsabilidad de defender las libertades fundamentales y los derechos humanos de todas
las personas que viven allí y de actuar contra toda conducta que constituya un abuso o
violación de sus derechos humanos, y se lamenta que quienes controlan Abjasia (Georgia) y
la región de Tsjinvali/Osetia del Sur (Georgia) se sigan negando a permitir que los
funcionarios de la Oficina del Alto Comisionado y los mecanismos de derechos humanos de
las Naciones Unidas tengan un acceso inmediato y sin trabas a ambas regiones,
Expresando suma preocupación por la instalación y ampliación continuas de
alambradas de púas y otras barreras artificiales a lo largo de la línea fronteriza administrativa
en Abjasia (Georgia) y la región de Tsjinvali/Osetia del Sur (Georgia), así como en zonas
contiguas, que siguen teniendo un impacto negativo en las condiciones socioeconómicas, ya
de por sí precarias, de la población afectada por el conflicto, en su libertad de circulación y
en su sensación de seguridad, al tiempo que impiden su acceso a la propiedad, a las tierras de
pastoreo y cultivo, a los lugares religiosos y a los cementerios,
Observando con preocupación la grave situación de los derechos humanos en ambas
regiones de Georgia, en particular debido al aumento de las violaciones y las restricciones al
acceso humanitario,
Expresando suma preocupación por las diversas formas de discriminación de que son
aparentemente objeto las personas de etnia georgiana, los casos de tortura y otras formas de
malos tratos, las vulneraciones del derecho a la vida, el derecho a la libertad y a la seguridad
personales, el derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud y el derecho a la
propiedad, los secuestros y las restricciones impuestas a la educación en la lengua materna
en ambas regiones de Georgia, la persistencia de la práctica de demoler las ruinas de las
viviendas pertenecientes a desplazados internos en la región de Tsjinvali/Osetia del Sur
(Georgia), y la destrucción y alteración de los rasgos georgianos de los monumentos del
patrimonio cultural georgiano en ambas regiones,
Expresando suma preocupación también por las consecuencias negativas del
prolongado cierre de los denominados puntos de cruce y las restricciones a la libertad de
circulación, en particular por los casos de denegación y obstrucción de evacuaciones médicas
por las autoridades que ejercen el control efectivo en ambas regiones, lo que ha contribuido
a varias muertes y a un mayor aislamiento de las regiones, agravando así la situación
humanitaria y socioeconómica sobre el terreno, especialmente en lo que respecta al pleno
disfrute de todos los derechos humanos por las mujeres, las niñas y las personas de edad,
Expresando suma preocupación además por las detenciones arbitrarias y los
secuestros, incluso de mujeres, niños y personas de edad, que, en algunos casos, entrañan
disparos, torturas y otras formas de malos tratos, y siguen afectando negativamente a la
seguridad humana y la salud de las personas afectadas por el conflicto, y restringen su libertad
de circulación,
Tomando nota de la sentencia de 19 de diciembre de 2023 del Tribunal Europeo de
Derechos Humanos en el asunto Matkava y otros c. Rusia, en la que el Tribunal confirmó la
responsabilidad de la Federación de Rusia por la violación del derecho a la vida del ciudadano
georgiano Giga Otkhozoria, que fue muerto el 19 de mayo de 2016, y de la sentencia de 19 de
diciembre de 2023 del Tribunal en el asunto O. J. y J. O. c. Georgia y Rusia, en la que el
Tribunal afirmó que la Federación de Rusia era responsable de la privación ilegal de libertad
de ciudadanos georgianos en Abjasia (Georgia),
Expresando profunda preocupación por la muerte del ciudadano georgiano
Tamaz Ginturi a manos de las fuerzas rusas el 6 de noviembre de 2023 y la muerte del
ciudadano georgiano Temur Karbaia a manos de supuestas fuerzas policiales en Gali
(Abjasia, Georgia) en diciembre de 2023,
Expresando suma preocupación por el hecho de que no se hayan rendido cuentas por
los asesinatos de personas de etnia georgiana, lo que sigue contribuyendo a la impunidad
tanto en Abjasia (Georgia) como en la región de Tsjinvali/Osetia del Sur (Georgia),
GE.24-18729
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