A/HRC/57/48
creación de observatorios ciudadanos del agua, con el reconocimiento legal e institucional
correspondiente, puede y debe facilitar la participación pública efectiva y la elaboración de
este tipo de estrategias80. Sirven de referencia los observatorios de Terrasa (España) 81 y de
Lima82.
4.
Costos marginales del crecimiento
115. A medida que una ciudad va creciendo, aumenta su población y los costos tienden a
disminuir al repartirse entre más usuarios. Sin embargo, en determinados casos, el
crecimiento urbano puede llegar a sobrepasar la capacidad estructural de las fuentes o los
sistemas de abastecimiento de la ciudad, imponiendo inversiones estructurales que tienden a
mancomunarse y las sufragan todos mediante incrementos tarifarios, lo que constituye un
subsidio injusto que se concede a quienes promueven dicho crecimiento. La planificación
urbana debe prevenir y desincentivar el crecimiento insostenible; no obstante, encarecer el
crecimiento en lugar de subvencionarlo puede ser una forma de frenarlo.
5.
Lucha contra las estrategias de financierización en la gestión del agua
116. Como explican muchos economistas, la financierización de la economía supone una
amenaza para el buen funcionamiento de las actividades económicas productivas. Hoy en
día, en lugar de cumplir la función bancaria tradicional de gestionar el ahorro en pro del
desarrollo productivo, las grandes corporaciones financieras han tomado el control de estas
actividades productivas con un enfoque especulativo que crea riesgos y puede incluso llevar
al colapso de las empresas productivas83.
117. La financierización de la gestión del agua está dando origen a nuevas estrategias de
privatización que, lejos de reforzar los servicios de agua y saneamiento, los alejan del control
y la participación pública efectiva, lo que genera nuevos riesgos especulativos. Un ejemplo
de ello es la operación especulativa que llevó a cabo Macquarie Bank con la compra y
posterior venta de Thames Water84.
118. El argumento a favor de la privatización pasó de afirmar que las instituciones públicas
no pueden gestionar servicios complejos a argumentar que estas instituciones carecen de la
capacidad financiera para realizar las inversiones necesarias, especialmente en nuevas
tecnologías. Es importante recordar que las estrategias eficaces en función de los costos
suelen implicar soluciones asequibles arraigadas en la naturaleza y la buena gobernanza.
119. La Comisión Mundial sobre la Economía del Agua incluso distingue entre inversiones
que deberían seguir sufragándose con fondos públicos, como el desarrollo de redes de
suministro y alcantarillado, que tienen largos períodos de amortización y resultan poco
atractivas para el sector privado, mientras que las plantas de saneamiento, regeneración y
reutilización, o las tecnologías de ósmosis inversa para la desalación, con plazos de
amortización más cortos y perspectivas de beneficios interesantes, se prestarían más a la
iniciativa privada85.
120. Las repercusiones sobre los derechos humanos se pasan por alto al no tener en cuenta
las asimetrías de poder y los efectos de la subida de los costos en las tarifas. Por ejemplo, en
Zaragoza (España), un metro cúbico tratado en la depuradora de La Cartuja, de financiación
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GE.24-13383
L. Babiano Amelibia y A. Fraguas Herrero, Manual para el diseño e implementación de
Observatorios Ciudadanos del Agua (Sevilla, Asociación Española de Operadores Públicos de
Abastecimiento y Saneamiento, 2024).
Véase https://www.oat.cat.
Véase https://observatoriodelagua.ciudad.org.pe/index.php.
Olivier De Schutter, “Food commodities speculation and food price crises: regulation to reduce the
risks of price volatility”, nota informativa núm. 2 (2010), puede consultarse en http://www.srfood.org/
images/stories/pdf/otherdocuments/20102309_briefing_note_02_en_ok.pdf.
A/76/159, párr. 68.
Mariana Mazzucato y otros, “Turning the tide: a call to collective action (Global Commission on the
Economics of Water, 2023), págs. 19 y 20.
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