A/HRC/RES/55/20
contra civiles, incluidos trabajadores de la salud, niños, docentes, estudiantes, abogados,
artistas, periodistas, defensores de los derechos humanos y muchas otras personas, que
exacerban la polarización y la violencia y empeoran la situación humanitaria en el país,
Expresando profunda preocupación por el uso continuado de la violencia y la
continua escalada del conflicto por parte del ejército de Myanmar, que socavan gravemente
el disfrute de los derechos humanos de las personas en Myanmar, especialmente los de las
mujeres, los niños y las personas de edad, así como los de las personas pertenecientes a
minorías étnicas y religiosas, incluidos los rohinyás, debido a la fuerte militarización de
Myanmar, agravada por el acceso continuado del ejército de Myanmar a las armas, y por las
muertes y los numerosos heridos como consecuencia del aumento del uso indiscriminado de
la fuerza letal contra la población civil por parte del ejército y la policía de Myanmar,
Subrayando la necesidad de defender el estado de derecho y los derechos humanos,
destacando en particular la necesidad de proteger plenamente el disfrute de los derechos
humanos por parte de las mujeres y los niños, destacando la importancia de la rendición de
cuentas y expresando profunda preocupación por las restricciones impuestas al personal
médico y humanitario, la sociedad civil y los miembros de sindicatos, y por la explotación
de los recursos naturales del país por parte del ejército de Myanmar en beneficio propio y
para financiar sus actividades militares y violaciones de los derechos humanos, lo cual
aumenta también la vulnerabilidad de la población de Myanmar al clima,
Expresando profunda preocupación por el aumento de la presencia militar y el uso de
la fuerza militar en todo el país, que está dificultando aún más la reducción de las tensiones
y el suministro de ayuda humanitaria,
Expresando profunda preocupación también por el acoso y la persecución a los que
el ejército de Myanmar somete a ciudadanos de Myanmar que se encuentran en el extranjero
por ejercer su derecho a la libertad de expresión, entre otras cosas mediante la cancelación
de pasaportes, la vigilancia, el acoso y las amenazas, también en el caso de los familiares que
permanecen en el país,
Expresando profunda preocupación además por la persecución de dirigentes y
miembros de sindicatos por ejercer su libertad de asociación, entre otras cosas mediante el
recurso a la detención arbitraria, la reclusión, la tortura, la intimidación, la vigilancia de los
trabajadores que negocian aumentos salariales y la privación de las libertades civiles
fundamentales, las debidas garantías procesales y las vías de recurso institucionales,
Expresando gran preocupación por la imposición de restricciones, las agresiones y el
hostigamiento a periodistas y otros trabajadores de los medios de comunicación, incluidas
las detenciones arbitrarias, las desapariciones forzadas, la tortura y otros malos tratos, los
asesinatos y la vigilancia, y los cortes de Internet y otras restricciones e interrupciones de
Internet y de los medios sociales, incluida la modificación de la ley sobre radiodifusión y
televisión, y la propuesta de reactivación de la ley sobre ciberseguridad, que restringe de
forma innecesaria y desproporcionada el derecho a la libertad de opinión y de expresión,
incluida la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones, el derecho a la libertad de
reunión y de asociación pacíficas y el derecho a la privacidad, establecidos en el artículo 12
de la Declaración Universal de Derechos Humanos y en el artículo 17 del Pacto Internacional
de Derechos Civiles y Políticos,
Expresando gran preocupación también por los conflictos en curso entre el ejército
de Myanmar y otros grupos armados, por los informes relativos al aumento del uso de la
violencia y el aumento de las vulneraciones del derecho internacional humanitario por parte
del ejército de Myanmar contra los civiles, incluidos ataques aéreos que matan a civiles y
destruyen la infraestructura civil, por los informes de ataques aéreos indiscriminados, por los
incendios de aldeas, por los continuos desplazamientos forzados de civiles, incluidas
minorías étnicas y religiosas, por las vulneraciones relacionadas con el uso para fines
militares de instalaciones que sirven como escuelas, hospitales y lugares de culto, por el uso
de minas terrestres, por los informes relativos al aumento de las violaciones y abusos contra
los derechos humanos en situaciones de conflicto, incluidos los secuestros, las detenciones,
reclusiones y asesinatos arbitrarios, la violencia sexual y de género y las graves vulneraciones
y abusos cometidos contra los niños, y por la impunidad persistente que existe en Myanmar,
en particular en el ejército y las fuerzas de seguridad de Myanmar,
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GE.24-06347