A/HRC/RES/55/20
Expresando profunda preocupación por el efecto transfronterizo de las actuaciones
del ejército de Myanmar, que, según se ha informado, han causado muertes y daños a bienes
en Bangladesh y otros países vecinos, lo cual ha repercutido en el disfrute de los derechos
humanos,
Reiterando la obligación de Myanmar de respetar, proteger y hacer efectivos los
derechos del niño de acuerdo con las obligaciones que le incumben con arreglo a la
Convención sobre los Derechos del Niño, incluido el derecho a la educación y el derecho al
disfrute del más alto nivel posible de salud, y alarmado por el hecho de que los niños sigan
siendo objeto de las seis violaciones graves contra la infancia en los conflictos armados y de
que la escala y el carácter recurrente de esas violaciones y abusos afectarán a las generaciones
futuras,
Reiterando también la responsabilidad del ejército de Myanmar de proteger y respetar
los derechos humanos de todas las personas en Myanmar, incluidas las personas
pertenecientes a minorías étnicas, religiosas y de otro tipo, incluidos los rohinyás, y
reiterando la urgente necesidad de realizar una investigación completa, transparente,
imparcial e independiente de todas las denuncias de violaciones y transgresiones del derecho
internacional de los derechos humanos, vulneraciones del derecho internacional humanitario
y crímenes de derecho internacional, de velar por que los autores rindan cuentas en
procedimientos penales justos, independientes e imparciales, incluso en cortes o tribunales
nacionales, de conformidad con las normas del derecho internacional, y de garantizar que las
víctimas y sus familias tengan acceso a un recurso efectivo, entre otras cosas mediante un
registro inmediato, eficaz e independiente de los afectados, y garantías de no repetición,
Reconociendo que las actividades realizadas por el sistema de las Naciones Unidas,
incluidos los diversos titulares de mandatos de las Naciones Unidas que se ocupan de
Myanmar, para mejorar la situación humanitaria y la situación de los derechos humanos en
el país son complementarias y se refuerzan mutuamente,
Expresando alarma por la persistencia de las restricciones y los ataques al personal
médico y humanitario, las instalaciones médicas y los medios de transporte y el material, y
por la falta de acceso humanitario, en particular a las zonas con desplazados internos y a las
zonas afectadas de las que muchas personas siguen siendo desplazadas y corren el riesgo de
ser objeto de trata y en las que muchas otras viven en condiciones precarias, lo que agrava la
crisis humanitaria,
Expresando gran preocupación por las informaciones que dan cuenta de un número
alarmante de muertes de personas bajo custodia como consecuencia de actos de tortura, de
malos tratos y de un acceso insuficiente a atención médica,
Instando a todas las partes, y en particular al ejército de Myanmar, a que respeten el
derecho internacional, incluidos el derecho internacional de los derechos humanos y el
derecho internacional humanitario, y a que permitan y faciliten el acceso humanitario seguro,
oportuno y sin trabas en todo el país a todas las personas necesitadas, incluidas las personas
desplazadas en todas las zonas del país, para que el personal local e internacional de los
organismos humanitarios y otros organismos internacionales pertinentes puedan prestar
asistencia humanitaria de manera independiente, neutral e imparcial a todas las personas
necesitadas, en particular a las desplazadas por el conflicto,
Reiterando su gran preocupación por el hecho de que los rohinyás y personas
pertenecientes a otras minorías se convirtieran a efectos prácticos en apátridas con la
promulgación de la Ley de Ciudadanía de 1982, fueran desposeídos de sus derechos
anteriores y, finalmente, en 2015, se los privara de su derecho a participar en los procesos
electorales, y reafirmando que la negación de su ciudadanía y los derechos conexos, incluido
el derecho de voto, es un grave problema de derechos humanos,
Expresando gran preocupación por el anuncio del ejército de Myanmar, el 10 de
febrero, relativo al alistamiento de los hombres de entre 18 y 35 años y las mujeres de entre 18
y 27 años, que, según se ha informado, ha provocado un reclutamiento forzado, también de
rohinyás, y ya está afectando a la población civil y podría llevar a una mayor inestabilidad
en Myanmar y en toda la región y a un aumento del número de desplazados internos y de
refugiados en los países vecinos y en países que acogen a rohinyás,
GE.24-06347
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